Los sindicatos y el poder

Autores: Osvaldo Barsky, Edgardo J. Ferrer y Carlos A. Yensina
La clase obrera fue indudablemente el apoyo más sólido del peronismo durante su gobierno. El
presente trabajo analiza las causas de esta adhesión y, sobre todo, la real participación de los
sindicatos en el poder. Para los autores, a partir de la real posibilidad que se abre en 1943, de adecuar las prácticas reformistas de las direcciones sindicales en los marcos de un proyecto que expresa en lo fundamental los intereses de capas diferenciadas de la burguesía industrial, se hace posible distinguir dos etapas delineadas en torno al rol que desempeñan dichas organizaciones en su relación con el Estado. En la primera, que ubican en un periodo que va desde el golpe de 1943 hasta mediados de 1946. lo característico en la relación entre el movimiento sindical y el equipo gobernante es el propósito de éste de obtener el apoyo suficiente de la clase obrera para su afianzamiento en el poder. En tanto éste se opera, en términos de alianza la mayoría del movimiento sindical preexistente actuará con márgenes de autonomía que llaman de tipo reformista. En la segunda, que se prolonga hasta la caída del gobierno peronista, el
equipo gobernante una vez afianzado en el poder político, en la necesidad de la aplicación concreta del proyecto que mejor expresa los intereses de clase que lo fundamentan. pasará a eliminar todo margen de autonomía del tipo expresado y colocará a la burocracia sindical directamente al servicio del aparato del Estado, aun manteniéndose, en términos relativamente formales, una cierta autonomía desde el punto de vista institucional. (año 1971. Polémica, Primera Historia Argentina Integral)

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